Me llamo Eliana, soy de Colombia y vivo en Jerez de la Frontera. Antes de llegar a España soñaba con conocer el territorio español; su cultura, los lugares y a las personas. Yo venía de vacaciones y me preguntaba, ¿lo que había visto en la televisión y el internet sería igual?, ¿Me encontraría con cosas que me sorprendieran o me resultarán ajenas a mí?

Tenía muchas ganas de venir a España, había estado en Francia un tiempo y aquí iba a encontrarme con personas que hacía muchos años que no veía. Tenía ganas de estar aquí, de compartir y de aprender. Sin embargo, a los pocos días de llegar comenzaron los casos de COVID-19, veía que todo empezaba a cerrar y no sabía que iba a pasar conmigo, por lo que puedo decir que mi proceso de adaptación fue impactado por la pandemia, pero eso no me impidió encontrar mi lugar.

Una de las cosas que me llamó la atención cuando llegué fue la forma de hablar de las personas aquí en Andalucía, aunque el idioma es el mismo, al inicio no entendía lo que decían; palabras con significados distintos o la velocidad cuando me hablaban… al inicio pensé que nunca conseguiría comunicarme, afortunadamente, entender esa diversidad me ayudó a adaptarme.

"Para mí ser una persona migrante es motivo de orgullo. Es un reto, pero me agrada saber que puedo contribuir a mostrar un lado positivo de la migración. Me gusta poder marcar la diferencia en donde quiera que vaya"

En el camino he ido conociendo a mucha gente, me he sentido acogida y he ido creando lazos fuertes. Cuando comencé a trabajar pude expandir mi círculo y eso me han aportado mucho.  Hay mucha diversidad aquí en el día a día y eso no solo enriquece, sino que hace mucho más ameno el día a día, y las personas tienen una calidad humana que no deja de sorprenderme positivamente.

Para mí ser una persona migrante es motivo de orgullo. Es un reto, pero me agrada saber que puedo contribuir a mostrar un lado positivo de la migración. Me gusta poder marcar la diferencia en donde quiera que vaya. Considero que la migración a escala global es un reto que debemos asumir tanto como individuos como comunidad; es importante entender que la diversidad existe y trae consigo riqueza, y es también la oportunidad de crecer y evolucionar como seres humanos en conjunto.

Lo que más extraño de mi país es a mi familia y amigos. Pero hay algo que me hace particular falta, y son las frutas frescas, especialmente aquellas de la zona de la que soy originaria; jugosas y sabrosas todo el año, poder tomarlas yo misma directamente del árbol es algo que aquí no he podido hacer.

"En el camino he ido conociendo a mucha gente, me he sentido acogida y he ido creando lazos fuertes"

Mi experiencia ha sido un proceso de crecimiento y de aprendizaje a través de una vida completamente distinta. Andalucía para mi es renacimiento, diversidad y aventura. He tenido que trabajar en la paciencia, aprender a entender la diversidad y encontrar la forma de disfrutar todo ese proceso. Una palabra que me define es ‘resiliencia’, esa capacidad que como humanos tenemos para afrontar cambios, aprender de ellos y reinventarnos a partir de ellos. En un futuro me gustaría seguir viviendo con la paz y tranquilidad que intento construir cada día, además en algún momento me gustaría tener mi propio negocio; crearlo y contribuir a través de el con la sociedad de la que ahora formo parte.

El mensaje que me gustaría trasmitir lo resumo, en una palabra: oportunidad. Pero una oportunidad real, de conocer gente, culturas o lugares sin hacer juicios previos ante lo diferente, y que podamos así crecer todos como humanidad, desde la empatía y la apertura.

Esta historia de vida forma parte de la campaña “Soy Migrante”, como parte del proyecto “Marca la Diferencia”

SDG 4 - EDUCACIÓN DE CALIDAD
SDG 10 - REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES
SDG 16 - PAZ, JUSTICIA E INSTITUCIONES SÓLIDAS
SDG 17 - ALIANZA PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS